De esta manera, el sector canario, junto al resto de las regiones productoras españolas, han pedido que la no ratificación del Protocolo Agrícola con Marruecos se convierta en una cuestión de Estado porque el Acuerdo, en los términos en los que fue firmado, primero por la Comisión Europea y luego por el Consejo, “abocaría a la pérdida de empleo, de explotaciones y en definitiva a la desaparición del sector”.
Fedex explicó que se llegaría a esta situación dadas las diferencias abismales existentes entre los salarios en un país limítrofe como Marruecos: 0,60 céntimos hora en el país magrebí, y las condiciones de producción en España.