La UD Las Palmas se encontró con un Sabadell muy guerrillero en la Nova Creu Alta. Tal y como había advertido el técnico durante la semana, los de uniforme arlequinado, como locales, eran muy peligrosos. El juego directo, buscando la espalda de la zaga amarilla, fue una de las apuestas más seguras para los de Lluis Carreras.
Antes del cuarto de hora, el peligro de Florian se había resuelto con el 1-0. El punta del conjunto catalán había avisado hasta en dos ocasiones a los de Rodríguez pero, haciendo honor al refranero español, a la tercera fue la vencida. Un balón por encima de Barbosa se alojó en el fondo de la red grancanaria.
Los amarillos, sin desplegar su mejor juego, intentaron rehacerse de la inferioridad en el marcador y, desde luego, tuvieron ocasiones para ello. Quiroga envió dos remates a la carpintería catalana en un tramo de cinco minutos. La Unión Deportiva añadía, a su irregular actuación, el infortunio a la hora de precisar sus acciones ofensivas.
El Sabadell fue el dominador del resto del período. Suyas fueron las mejores ocasiones sobre el marco grancanario. Y Barbosa, el mejor valladar para salvar un resultado más desfavorable en contra de los amarillos. La UD Las Palmas andaba desdibujada e imprecisa, intentando encontrar esa ocasión para igualar la contienda.
Juan Manuel Rodríguez intentó buscar la reacción de su equipo con un triple cambio, que conllevó cambio en las piezas y en el dibujo, con la entrada de los canteranos Roque y Artiles, y del punta Javi Portillo. La UD Las Palmas logró, con el cambio, algo de frescura, pero sin tino aún arriba. En cambio, el Sabadell seguía marcando la iniciativa de acciones ofensivas.
Lo exiguo del marcador permitía a la Unión Deportiva seguir en el partido. Y así, Portillo a punto estuvo de aprovechar un error del guardameta local, De Navas, pero su remate lo repelió un defensor catalán.
Cuesta arriba con diez
Si la UD Las Palmas ya lo tenía difícil, aún se puso algo más cuesta arriba con una lamentable acción a menos de diez para el final del partido. David González, que ya había sido amonestado anteriormente, recibió una entrada y, como resultado de la jugada, se produjo una tángana. Tanto él como Viera recibieron amonestación y, en su caso, era la segunda y, consecuentemente, eliminatoria.
Milagro final
En un calco idéntico al partido del Almería, a la desesperada, de estrategia y con un central como protagonista, la UD Las Palmas igualó un encuentro que parecía perdido. En este caso, fue Jonathan Viera el ejecutor de un balón dentro del área y Juanpe, elevándose de cabeza, envió el empate al fondo de las mallas arlequinadas y sellando un empate que, a todas luces, sabe a gloria.