El Deportivo de La Coruña prefirió moverse en un partido lento. Su posesión de la pelota era larga en cada jugada. A Las Palmas le venía mejor el fútbol de contra. La movilidad de Jonathan Viera, Vitolo y Portillo era la mejor arma amarilla. Sin noticias de los ataques del Depor en la primera media hora de juego, fue el equipo grancanario el que se decidió a poner en aprietos al portero Aranzubía.
Una volea de David González (min. 20) fue el primer aviso. Con espacios, los que dejaban los gallegos por su manera de jugar, Las Palmas maniobraba con relativa facilidad en busca de la mejor combinación. Vicente Gómez y David González, muy activos en el doble pivote, controlaban la situación. En una triangulación en las inmediaciones del área grande, Ruymán (min. 31), estuvo a un paso de marcar. Su chut con la pierna derecha se marchó llorando junto al palo derecho de la meta gallega.
El Depor daba señales de vida cuando Juan Carlos Valerón pensaba con la pelota. El de Arguineguín apareció poco en la primera parte y eso lo acusaron los visitantes, más empeñados en defender. No obstante, al descanso se llegó con un susto para Barbosa, que se tuvo que emplear a fondo para detener un tiro cruzado de Lassad.
Penalti sobre Valerón
El Deportivo encontró petróleo en la primerra acción de la segunda parte, acción esta que sería clave en el partido. Valerón fue objeto de penalti que el mexicano Guardado se encargó de anotar para los gallegos con un zurzado ajustado. Durante unos momentos la UD Las Palmas acusó el gol y estuvo a merced de los coruñeses, que manejaron mejor el partido. Oltra, en su intención de amarrar el resultado, quitó a Valerón, que recibió una calurosa ovación del público del Gran Canaria, dando entrada a Borja.
Juan Manuel Rodríguez también movió ficha. Roque, de lateral derecho, y el espigado ariete Mauro Quiroga, entraron para romper el partido. El partido caminaba a gusto del Deportivo, muy cómodo con el 0-1. Defensivamente el Deportivo funcionó bien y aguantó hasta el final las embestidas canarias. A Las Palmas, obsesionada con colgar balones, le faltó imaginación para encontrar la igualada en un partido que se definió desde el punto de penalti y ante un rival con mimbres para recuperar la Primera División.
Fuente: udlaspalmas.es