De esta manera, el estudio 'Are centenarians genetically predisposed to coger disease risk?', realizado por un grupo de investigación de los Centros de Excelencia de Investigación en Salud y Ciencias de la Vida, y en Actividad Física y Deportiva de la Universidad Europea de Madrid, recientemente publicado en AGE, existe relación entre la longevidad de algunos individuos y sus genes.
"De hecho, en comparación con personas con edades próximas a los 80 años, algunos centenarios no se encuentran peor físicamente, con los achaques propios de la edad, y presentan menos dolencias graves", indica el doctor Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Europea de Madrid e investigador principal del estudio.
Añadió que "a la genética de cada uno tenemos que sumarle también la influencia del entorno, pero uniendo ambos factores estas personas viven entre 10 y 15 años más que la media".
Por su parte, tras la realización de un perfil poligénico a los participantes en el estudio para comprobar su riesgo a padecer enfermedades cardiometabólicas —como infarto, diabetes o hipertensión—, o cáncer, se ha podido comprobar que esta población tiene una menor predisposición genética a padecer cáncer en general.
"Gracias a esta investigación hemos comprobado que los más longevos tienen hasta cinco veces más posibilidades de que un gen que está relacionado con la protección frente a ciertos tipos de cáncer esté funcional, y por lo tanto su riesgo ante un cáncer sea menor", explicó Lucía. EUROPA PRESS