Desde su nacimiento en Fuerteventura, Solarland se ha dedicado a la instalación y distribución de cuatro tipos energías renovables: solar fotovoltaica aislada, solar fotovoltaica conectada a red, solar-térmica para agua caliente sanitaria y, por último, solar-térmica para climatización de piscinas. Una experiencia por la que no tardó en interesarse Gehrlicher.
Lo más importante es que Gehrlicher, desde su sede central en Munich, ha apostado por incorporar a la oficina de Fuerteventura el departamento de instalaciones off-grid, «que se va a ocupar del diseño e instalación de todas los sistemas aislados que la empresa está planeando para los países africanos», dijo Esteban.
Esbjorn Landin es el responsable del citado departamento y de toda la labor que se va a desarrollar en África. La empresa está especializada en sistemas aislados de energías renovables, que precisamente son los que más se necesitan en África debido a la carencia de infraestructuras esenciales, el mal estado de la red eléctrica y sus consecuentes apagones. En muchos lugares de África, explica Landin, «pueden darse quince apagones al día, la gente se pasa más tiempo sin luz que con luz. Y el que tiene suficiente dinero opta por comprarse un generador de gasóleo».
Solarland by Gehrlicher desarrolla sistemas de almacenamiento de energía limpia en baterías. La empresa está diseñando estos sistemas para clientes de Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Congo, Kenia y Tanzania.
Mañana jueves, a las 11.30 horas, en el marco de Africagua Canarias 2011, Fructuoso Esteban y Esbjorn Landin dan una conferencia. La cita es en el Centro de Arte Juan Ismael de la capital.
Responsabilidad social. Gehrligher ha desarrollado diversos proyectos de responsabilidad social en África. Uno de ellos en Isla de Gallina (Guinea Bissau), donde se instalaron placas fotovoltaicas en un colegio. Otro proyecto de similares características se puso en marcha en un orfanato de 200 niños en la ciudad de Pointenoire (Congo); antes el centro gastaba 3.000 euros al mes en gasóleo.