Una jornada que ha comenzado a primera hora de la mañana, con una misa en la iglesia de Santa Úrsula.
La Administración local señala que en los festejos de San Sebastián participa el pueblo de Adeje, personas de los dos municipios limítrofes, del norte de la Isla y de la Gomera. El alcalde, José Miguel Rodríguez, califica la celebración de “entrañable, en la que se evidencia la importancia de nuestra tradiciones”.
Una vez concluido los oficios religiosos, la imagen de San Sebastián partió desde el templo hacia el mar, precedida por una comitiva de jinetes, que introdujeron a los caballos en el agua. Un dispositivo de seguridad compuesto por policías locales, socorristas y voluntarios de Protección Civil, velaron por la seguridad del acto.
Posteriormente, la imagen hizo su habitual recorrido hasta la Plaza de San Sebastián, donde el párroco procedió a la bendición de los animales. Las personas que acudieron a los alrededores de la vieja ermita disfrutaron de música, bailes típicos productos artesanales canarios.
La fiesta se inició en los primeros años del siglo XVI, en un lugar de culto previo a la conquista y con el devenir de los años se ha ido adaptando a las nuevas costumbres, recuerda el Ayuntamiento. A la imagen de San Sebastián “se le atribuyen numerosos milagros”, añade, motivo por el que “muchas son las personas que recurren con la esperanza de una rápida curasión de sus dolencias o para solicitar algún favor o cumplir con la promesa”.