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Sabor español en el FEM 2011 con los legendarios Raimundo Amador y Juan Perro

Entre los dos suman 65 años de carrera musical, 31 Santiago Auserón y 34 Raimundo Amador, de sobra para jubilarse con merecidos honores. Pero no será así, al menos de momento, porque Juan Perro y el gran guitarrista gitano actúan este fin de semana en Fuerteventura en Música para deleitar al público majorero con su magisterio musical, para demostrar sobre el escenario el significado de ser un artista intergeneracional.

Los dos músicos, ambos figuras legendarias del panorama nacional, coinciden en Fuerteventura para dotar al FEM 2011 de un resabio de aroma español, ibérico eso sí, de pata negra.

Coinciden en el mismo escenario, sobre la arena de la Playa de La Concha (El Cotillo), y en su situación actual –ambos han estrenado recientemente discos con los que están de gira, Juan Perro con Río Negro (2011) y Raimundo Amador con Medio hombre medio guitarra (2010)-, como también coinciden en sus orígenes comunes a bordo de barcos ya desaparecidos bajo las aguas de la historia contemporánea de la música en España, pero que en su momento fueron pioneros y guías de tantos músicos: Juan Perro como líder de Radio Futura (1980-1992) y Raimundo Amador como fundador del grupo Veneno, en 1977, junto a su hermano Rafael y Kiko Veneno.

Raimundo Amador actúa en la velada del viernes 1 de julio, mientras que Juan Perro lo hará la noche del sábado día 2. Amador lucirá como siempre su talante de hombre sencillo, gitano y honesto, acompañado como en tantas ocasiones de grandes músicos en el escenario, para ofrecer un concierto de flamenco- fusión de espíritu libre aderezado con otros estilos, y deslumbrar con su maestría a la guitarra.

Juan Perro, alter ego de Santiago Auserón, por su parte, aparecerá en El Cotillo haciendo gala de su hechizo de trovador, de la herencia del rock español que con juicio ha sabido combinar con los tintes latinos y cubanos, su alma de bluesman y su talento improvisador.

El Cabildo de Fuerteventura organiza Fuerteventura en Música contando con la colaboración de Casa África, el Gobierno de Canarias, La Caja de Canarias y el Ayuntamiento de La Oliva, además de otras entidades comerciales.

JUAN PERRO

Biografía

Desde Radio Futura en los 80, y en adelante como Juan Perro o bajo su propio nombre, Santiago Auserón ha brillado con luz propia hasta convertirse, a día de hoy, en una leyenda viva del panorama musical español. Exponente de la movida madrileña, hermano del son cubano al otro lado del charco, compositor y escritor incansable, Auserón estará en Fuerteventura tras editar este mismo año su sexto y último disco como Juan Perro, Río Negro.

Nombre de vagabundo callejero, nombre de hombre común con apellido de perro, la marca artística de Santiago Auserón después de Radio Futura giró la vista desde el horizonte del optimismo tecnológico hacia la vieja tradición trovadoresca. Hubo un Juan Zorro, trovador gallego medieval, que inauguró entre nosotros la saga de cánidos cantores. No faltan en la tradición letrada otras huellas semejantes, desde la escuela de los pensadores cínicos hasta los perros músicos de Kafka, pasando por las reflexiones de Cipión y Berganza en la novela de Miguel de Cervantes.

Pero la tradición con la que Juan Perro quiere hermanar primero su herencia eléctrica es la de los soneros cubanos, a los cuales Santiago Auserón conoció desde su primer viaje a Cuba, en 1984. Allí confirmó que había cantores negros y mulatos que manejaban con soltura la lengua española, metida en ritmos de origen africano, permitiendo la comparación con otras orillas de la música afroamericana.

Por medio de un alias más bien áspero, como el apodo de un trovador medieval, de un bluesman del Delta o de un sonero del Oriente cubano, Santiago Auserón vincula su escritura de canciones con las corrientes profundas de la música popular, tan pronto reveladas como encubiertas por las páginas de la actualidad caprichosa, en busca de un futuro artístico asentado en fundamentos vigorosos.

Sucede que en nuestro suelo los patrones rítmicos más ricos, las melodías mejor formadas, deben ser desenterrados como hueso viejo, bajo los escombros de un negocio musical que deja tras sus precipitación un rastro discontinuo. Por eso el pasado mismo de nuestra canción popular, así como sus consecuencias futuras, deben ser redescubiertos o reinventados cada diez años, soñados como una isla utópica, al límite de lo posible.

El nombre de Juan Perro apareció por primera vez en un disco de Radio Futura grabado en Nueva York, La canción de Juan Perro, (BMG-Ariola, 1987) donde el grupo, en su mejor momento creativo, intentó asentar las bases de un rock con aire latino. Tras la disolución del grupo y la edición de la antología del son cubano Semilla del son (BMG-RCA, 1991), pionera del género en nuestras tiendas de discos, Santiago Auserón se entregó de lleno a la composición del nuevo repertorio, imaginando las andanzas de su personaje, que verso a verso iba adquiriendo fisonomía verosímil.

En la gira Kiko Veneno y Juan Perro vienen dando el cante, en 1993, Juan Perro estrenó sus primeras canciones ante el público. Vino después su primer disco: Raíces al viento (BMG-Ariola, 1995), grabado en La Habana con un lujoso equipo de músicos cubanos, británicos y españoles. En el segundo, La huella sonora (BMG-Ariola, 1997), una banda más reducida, que resultaría estable durante años, incorporaba la aportación de soneros sobresalientes, como el tresero Pancho Amat y el percusionista Moisés Porro, además del contrabajo jazzero de Javier Colina, y la guitarra rockera del galés John Parsons.

El giro cubano de Juan Perro fue saludado con opiniones divergentes. Mientras Raíces al viento era designado mejor disco latino por la revista La Banda Elástica de Los Ángeles, y Cambio 16 designaba a Juan Perro músico del año, una parte de la crítica española trataba a su autor de vendedor de falso elixir, negando al maridaje de rock y son cualquier futuro. La propia llegada de los soneros a España -en la que las producciones de Santiago Auserón jugaron un papel determinante- no sería tenida en consideración, hasta que el son no recibió años más tarde el espaldarazo de la mainstream internacional.

Convencido pese a todo del alcance de su apuesta, Juan Perro iba a tratar de condensar en la siguiente etapa su experiencia fronteriza en un disco de rock con color autóctono: Mr. Hambre (Dro East West, 2000). Un cuaderno de letras largamente acariciado se prestó al aprendizaje de la autoproducción en estudio casero, en busca de las ventajas de la grabación independiente.

Echando de menos el calor de la tomas en grupo, Juan Perro juntó al año siguiente en un estudio de Barcelona una sección rítmica compuesta por brillantes improvisadores (el guitarrista Jordi Bonell, de nuevo Javier Colina, el batería Marc Miralta), habituados a tratar con el cante en territorio flamenco, abiertos a la arriesgada tarea de consolidar un estilo entre el rock y el son –una especie de soul hispano- bajo el título Cantares de vela (Dro East West, 2002).

La gira del año 2002-2003 reunió a una formación distinta, que se propuso obtener el máximo de fluidez y concreción de un repertorio compuesto ya por cuatro álbumes. Vicente Climent (batería) Moisés Porro (percusion y coros), Camilo Edwards (bajo eléctrico), Javier Mora (piano y órgano) y el guitarrista cubano Norberto Rodríguez, contribuyeron a ampliar a lo largo del año el círculo de incondicionales del directo de Juan Perro.

Pero Juan Perro sintió la necesidad de pensárselo dos veces, antes de soltar nuevas canciones al aire turbulento. Dejó a Santiago Auserón la tarea de cumplir con un extenso capítulo de colaboraciones, sin tener que poner a prueba su identidad canina, cuidadosamente perfilada durante toda la década anterior.

Desde el año 2009 las nuevas canciones empezaron a reclamar a su intérprete. El público aguardó atento la apertura de otros canales de contacto. Y Juan Perro se levantó perezosamente de la siesta, repasó la afinación de su guitarra, le quitó el polvo al sombrero y preparó su retorno.

En este año 2011 y tras dos años de gira poniendo a prueba el nuevo repertorio edita su quinto álbum de canciones titulado Río Negro.

RAIMUNDO AMADOR

Biografía

Fiel a su trayectoria y cultura es uno de los músicos españoles más importantes, personales y carismáticos. Es un hombre sencillo, gitano y honesto, del que la música nace naturalmente. Enraizado en una tradición y, al mismo tiempo, abierto a otras músicas que tienen un corazón común, sigue compartiendo escenarios y grabaciones con artistas de los más diversos géneros.

Raimundo Amador aprendió flamenco con su padre de quien todavía hoy, toca alguna de sus falsetas.

Vivió el flamenco en la calle; y en el mismo ambiente conoció a los grandes del rock y del blues que tanto le han fascinado siempre y a los que ha intentado acercarse sin renunciar al flamenco: Dylan, Hendrix…

Su capacidad de interiorizar todos los sonidos que escucha le ha convertido en uno de los principales artífices del mestizaje entre el flamenco y otras músicas; no en vano fue fundador de los dos grupos pioneros y más significativos de la fusión: Veneno (1977), con su hermano Rafael y Kiko Veneno, y Pata Negra (1981), a solas con su hermano. A este mestizaje Raimundo Amador llegaba ya curtido en el acompañamiento con su guitarra a cantaores y bailaores de su dinastía y a la familia Montoya y en colaboraciones con los grandes del flamenco: Paco de Lucía o Camarón, con este último ya con intención de hacer flamenco-rock.

Pata Negra graba cuatro discos con los hermanos Rafael y Raimundo a la cabeza (PATA NEGRA en el 81, ROCK GITANO en el 82, GUITARRAS CALLEJERAS en el 86 y BLUES DE LA FRONTERA en el 87. Los dos últimos discos de la banda (INSPIRACIÓN Y LOCURA y COMO UNA VARA VERDE) los lanza Rafael Amador en solitario y Raimundo comienza otra etapa en su vida musical.

Rodeado siempre de excelentes músicos en la banda que le acompaña, en los conciertos o que colaboran en sus discos, o participando él en sus grabaciones: Antonio Carmona, Remedios Amaya, Cathy Claret, Enrique Morente, Lole y Manuel, Sorderita, Ketama, Kiko Veneno, Juan Perro, Andrés Calamaro, Mala Rodríguez, la Familia Montoya, Camarón, Martirio, No me pises que llevo Chanclas, Rosario, José Soto “Sordera”, El Lín, Luz Casal, Antonio Flores, Los Rodríguez, Nacho García Vega, Nacho Campillo, Malevaje, Tomatito, Björk, Howe Gelb … y una lista casi interminable. La colaboración más conocida, y quizá la más apreciada por Raimundo, sea la del músico de blues B. B. King, que participó en su primer disco en solitario (Gerundina, 1995) y en uno de sus conciertos en Las Ventas de Madrid, también en el año 1995.

En la actualidad su energía positiva crece al mismo ritmo que su colección de guitarras y solo piensa en tocar. “Medio Hombre Medio Guitarra” es el nuevo trabajo con el que estrena gira confirmando su genialidad y espíritu libre en la elección de los estilos.

Fuente: canariasactual.com

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